RSS

Archivos Mensuales: noviembre 2008

Invento Dardero de la Semana -4-

DARDO PARA DIANAS.

Resumen: DARDO PARA DIANAS, CARACTERIZADO POR EL HECHO DE QUE EN EL CUERPO CENTRAL TUBULAR METALICO SE ENSARTA EL VASTAGO COAXIL QUE ESTA CONSTITUIDO POR UN SOLO CUERPO DE TRAMOS SEGUIDOS DE FORMA DISTINTA ENTRE SI, TENIENDO EN EL EXTREMO SUPERIOR UNA PROLONGACION COAXIL, DE MENOR DIAMETRO, EXTREMO AGUZADO, DE PUNTA ROMA, EN CERCA DE LA PARTE CENTRAL DE ESTE VASTAGO HAY EN RELIEVE UN FILETEADO HELICOIDAL, A CONTINUACION, EN SENTIDO DESCENDENTE, SE ENCUENTRA UNA VALONA ANULAR Y DEBAJO DE LA MISMA UN TRAMO DE SECCION TRANSVERSAL HEXAGONAL CON UN ORIFICIO PERPENDICULAR, SIGUIENDO A CONTINUACION LA PROLONGACION TRASERA, CILINDRICA, CORRESPONDIENTE AL SOPORTE DE LAS PLUMAS DIRECCIONALES.

Solicitante: MECANISIS, S.L.

Nacionalidad: ES

Provincia: ÁLAVA

Inventor/es: BACAICOA HERNAEZ, MONTSERRAT

Fecha de Solicitud: 25/11/1994

Fecha de Publicación de la Concesión: 16/10/1995

Fecha de Concesión: 20/09/1995

Clasificación Principal: A63B65/02

 

Anuncios
 
Deja un comentario

Publicado por en 24 noviembre, 2008 en General, Otros, Utilidades

 

Etiquetas: , ,

El codo del lanzador de dardos: una lesión deportiva casi desconocida


1. Un poco de historia

    Boston. La noche del 19 de Noviembre de 1977, un estudiante universitario se divertía con unos amigos demostrando su habilidad en el lanzamiento de dardos. Dicha sesión de lanzamientos se alargó durante unas tres horas y, según él mismo dijo, fue muy intensa.

    Al día siguiente, su codo izquierdo hinchado y dolorido le obligó a dirigirse a la clínica de medicina deportiva de la "Boston University Medical School". 24 horas más tarde, el dolor se había extendido por parte del antebrazo y el codo había perdido flexibilidad, los síntomas aumentaron a las 48 horas. Los movimientos máximos de los dedos, así como los del codo, se habían vuelto insoportables.

    Los doctores Leach y Wasilewski (1979) no observaron ningún tipo de anomalía en las radiografías. 18 miligramos de suero sanguíneo fueron aspirados de la bursa olecraneana del codo y, tras un vendaje compresor y el posterior entablillado, se le administraron al paciente 100 miligramos de phenylbutazone durante cuatro días, tres veces al día. Excepto por el espesamiento de la bursa, el brazo volvió a la normalidad cuatro días después.

    Leach y Wasilewski decidieron bautizar a la lesión del joven como el "codo del lanzador de dardos".


2. 25 años después

    No existe constancia ni documento escrito de algún caso semejante a la extraordinaria experiencia de aquel estudiante de Boston. No obstante, los lanzadores de dardos fueron desde entonces incluidos entre los deportistas con mayor número de posibilidades de sufrir una bursitis olecraneana, nombre científico de la lesión, además de bursitis del olécranon (Weinstein, 1984), bursitis retroolecraneana, olecránica u olecraniana, o higroma de codo (Salinas, 2002), compartiendo este dudoso honor con porteros de fútbol, jugadores de balonmano y de rugby y, por increíble que parezca, con estudiantes, aunque por una causa bien distinta que el astuto lector deducirá y que hizo que el "codo del estudiante" desbancase en popularidad a nuestra lesión protagonista (Hontoria, 1998).

    Aunque, en realidad, el deportista que con más frecuencia sufre esta lesión es el caballo de carreras (Harold, 2000; Honnas, 1995).


3. Causas

    Las causas desencadenantes de una bursitis olecraneana son:

    • Origen traumático (por contusión). Típico en los deportes con contacto físico. Se puede prevenir con protectores para la punta del codo (Hontoria, 1998).

       

    • Microtraumatismos (por sobreesfuerzos repetitivos por fricción). Característico de los lanzadores de dardos y causa de la ya mencionada lesión del "codo del estudiante".

       

    • Infeccioso (Gómez, 1997; Shell, 1995; Soderquist y Hedstrom, 1986), provoca las llamadas bursitis sépticas, el resto las denominaremos asépticas. Al menos, catorce microorganismos pueden ser los culpables de este origen:

       

      • Anthopsis deltoidea (Kwon-Chung, 1984).

      • Aspergillus terreus (Ornvold y Paepke, 1992).

      • Candida lusitaniae (Behar y Chertow, 1998).

      • Cryptococcus neoformans (Farr y Wright, 1992).

      • Mycobacterium chelonae (Haas y otros, 2001).

      • Mycobacterium goodi (Friedman y Sexton, 2001).

      • Mycobacterium szulgai (Maloney y otros, 1987).

      • Mycobacterium asiaticum (Dawson y otros, 1995).

      • Neisseria sicca (Halla, 1990).

      • Penicillim (Berger, 1989).

      • Prototheca wickerhamii (Iacoviello y otros, 1992; Montclos, 1995; Vernon y Goldman, 1983).

      • Serratia marcescens (Kahl y Rodnan, 1984).

      • Staphylococcus aureus (Cea y otros, 2001; Siam y Hammoudeh, 1995).

      • Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) (Buskila y Tenenbaum, 1989).

         

    • Metabólico (gota) (Jain y otros, 1981).

    En la lesión del "codo del lanzador de dardos" se forma una masa ovalada fluctuante en la punta del codo, dolorosa, y una tumefacción acompañada de enrojecimiento de la piel que puede venir acompañado de hemorragia subcutánea (Equipo Médico del Banco de Sangre de la Cruz Roja de Barcelona, 1987; Salinas, 2002). Dicha masa ovalada no es más que una inflamación de la conocida "bursa olecraneana". Es, básicamente, una bolsita llena de líquido que suaviza el roce entre la punta del codo (olécranon) y el tendón del tríceps braquial.

    La presión interna de la bursa aumenta conforme aumenta la flexión del codo (Canoso, 1980). Dicha bursa se alarga y extiende con la flexión, el olécranon se desliza bajo ella (Saini y Canoso, 1982), por lo que realiza el movimiento contrario durante la extensión. Cuando este movimiento se realiza repetidas veces, la fricción provoca un daño en la bursa que desemboca en la consecuente inflamación.

Así, en la figura 1, vemos dos dibujos: A y B. En el primero se observa la posición del codo en flexión de 90 grados (por ejemplo, antes de lanzar un dardo), en el segundo apreciamos la posición del codo en extensión de 170 grados (por ejemplo, tras lanzar el dardo). Obsérvese el cambio de longitud de la bursa y la acción del tríceps braquial (flecha rayada), lo que repercute en un cambio de sus presiones internas.


Figura 1

    Hontoria y otros (1998) señalan, además, que es una lesión muy extraña en mujeres, no indicando el porqué. Personalmente, opino que puede estar relacionado con el hecho de que la limitación articular femenina del codo es menor que la masculina.


4. Tendencias

    Se observa cierta tendencia entre los pacientes con enfermedad de Whipple (Olivieri y otros, 2001), diabetes (Reginato y otros, 1986; Senecal y Leblanc, 2001), artritis (Schweitzer y Morrison, 1997; Siam y Hammoudeh, 1995) o, incluso, dermatitis (Nassif y otros, 1994). La existencia de espolones olecraneanos y depósitos amorfos de calcio también se asocian a la bursitis olecraneana (posiblemente, debido al mayor roce que esto supone con la bursa) y en muchos casos dichos espolones son la misma inserción del tríceps braquial (Saini y Canoso, 1982).


5. Rehabilitación

    Tras la revisión de las distintas citas bibliográficas consultadas podemos concluir que el tratamiento de una bursitis olecraneana depende de la causa que lo originó. Una punción nos informará de si se trata de una infección, de un ataque de gota, de un golpe o de un "codo del lanzador de dardos" o "codo del estudiante": en las bursitis asépticas se detecta una mayor actividad de las células T, así como de los macrófagos (Smith y otros, 1994) (lo que puede aclarar el porqué del virus VIH entre los posibles microorganismos culpables de una bursitis séptica, según Buskila y Tenenbaum, 1989). No obstante, la forma más fácil de detectar la naturaleza aséptica o no de la lesión es midiendo la temperatura de la superficie lesionada, en los casos de bursitis no infectadas el aumento de temperatura es de unos 0’7 grados centígrados, en el caso de las bursitis infectadas se alcanza una media de tres grados más (Smith y otros, 1989).

    También es importante no caer en el error de confundir esta lesión con la apofisitis de olécranon u osteocondrosis de los gimnastas (Fragussi y otros, 1993), ya que sus síntomas son semejantes, no obstante ésta se aprecia con el simple uso de radiografías.

    La utilización de artroscopias, semejantes a las utilizadas para el tratamiento de trastornos radio-cubitales es ampliamente recomendable para el reconocimiento de este tipo de lesiones (Baker y Cummings, 1998; Kerr, 1993). La utilización de ecografías también suele ser una alternativa más eficaz, rápida y barata que la resonancia magnética para la evaluación de gran parte de la patología del codo (Alloza, 2001).

    El tratamiento rehabilitador de la bursitis olecraneana es muy distinto según sea una bursitis aséptica (aproximadamente, dos tercios de los casos, según Stell [1996]) o no. El reconocimiento temprano, la pronta terapia y las correspondientes medidas de prevención, reducen considerablemente la dificultad del tratamiento de las bursitis sépticas (que pueden desembocar en drenajes o incisiones). No obstante, en el caso de las asépticas, su reconocimiento y terapia tempranos no aceleran tanto el proceso de recuperación (Shell y otros, 1995).

    Si extraemos líquido y este es claro, nos encontramos ante una bursitis aséptica (por ejemplo: "codo del lanzador de dardos"), puede realizarse un tratamiento local con hielo (Harold y otros, 2000), indicarse un antinflamatorio no esteroideo por 10 o 14 días y reposo por una semana (Stewart, 1997) o puede infiltrarse la articulación con corticoides (Montclos y otros, 1995; Stell, 1996; Vilbar, 1979), la aparición de hemorragias subcutáneas afectará negativamente a su rehabilitación (Strickland y otros, 1991). Si el líquido es turbio debe sospecharse una infección, debe cultivarse y comenzar con un tratamiento antibiótico empírico que cubra los posibles microorganismos causantes de la bursitis. Nunca debe infiltrarse la articulación si se sospecha una infección.


6. Contraindicaciones de ciertos tratamientos

    Está demostrado que el uso de corticosteroides puede provocar infecciones, atrofias cutáneas y dolor (Weinstein y otros, 1984). También pueden estar relacionados con la ruptura del tendón del tríceps, lesión con la que la bibliografía relaciona al "codo del lanzador de dardos" (Clayton y Thirupathi, 1984; Stannard y Bucknell, 1993). Evidentemente, ya dije que los pacientes con espolones olecraneanos, que, en muchas ocasiones, son la misma inserción del tríceps braquial (Saini y Canoso, 1982), poseen cierta tendencia a esta lesión.


7. Caballos

    Además de por coces, caídas, transporte en la parte posterior de los camiones y herraduras de hierro que proyectan más allá del talón del casco, los traumatismos causados por acostarse en superficies duras con poca protección o los periodos prolongados en los que el animal permanece acostado son los mayores causantes de esta lesión en los equinos (Harold, 2000), su tratamiento es semejante al de la bursitis olecránica humana, lo que nos lleva a pensar en un cierto paralelismo entre estos y el "codo del estudiante".

    El olécranon del caballo es proporcionalmente más grande que el del ser humano. Además el caballo se apoya sobre su codo cada vez que se acuesta. Esto hace que la bursitis olecraneana sea más frecuente en los caballos. Dichas afirmaciones son apreciables en la figura 2.


Figura 2


8. Conclusiones

    La lesión del "codo del lanzador de dardos" se produce por la fricción continuada y repetida del olécranon con la bursa olecraneana.

    Se trata de una bursitis aséptica que se debe de tratar con frío, antiinflamatorios no esteroideos, infiltraciones de corticosteroides y reposo.

    No obstante, las posibles causas de bursitis olecránicas son muy numerosas, los casos concretos de "codo del lanzador de dardos" documentados se reducen a uno sólo, y su tratamiento varía en función de su origen. Debemos conocerlo para actuar en consecuencia.

    El mundo de la veterinaria tiene amplia experiencia en el tratamiento de bursitis olecraneanas en los caballos, producida por el roce continuo con una superficie dura, la misma causa microtraumática de una lesión parecida al "codo del lanzador de dardos": el "codo del estudiante". La actuación conjunta entre ambas ciencias puede provocar un extraordinario avance en las investigaciones.


Bibliografía

    • ALLOZA, M. et al. "Ecografía del Codo I: Patología" 2001. Madrid.

    • BAKER, C.L.; CUMMINGS, P.D. "Arthroscopic management of miscellaneous elbow disorders" Operative Techniques in Sports Medicine (Philadelphia), 6 (1), Enero 1998.

    • BEHAR, S.M.; CHERTOW, G.M. "Olecranon bursitis caused by infection with Candida lusitaniae" Journal of Rheumatology, 25 (3), Marzo 1998.

    • BERGER, R.G. "Chronic fungal olecranon bursitis caused by Penicillium" Arthritis and Rheumatism, 32 (2), Febrero 1989.

    • BUSKILA, D.; TENENBAUM, J. "Septic bursitis in human inmunodeficiency virus infection" Journal of Rheumatology, 16 (10), Octubre 1989.

    • CANOSO, J.J. "Intrabursal pressures in the olecranon and prepatellar bursae" Journal of Rheumatology, 7 (4), Julio-Agosto 1980.

    • CEA, J.C. et al. "A comparison between septic bursitis caused by Staphylococcus aureus and those caused by other organisms" Clinical Rheumatology, 20 (1), 2001.

    • CLAYTON, M.L.; THIRUPATHI, R.G. "Rupture of the triceps tendon with olecranon bursitis. A case report with a new method of repair" Clinical Orthopaedics and Related Research, (184), Abril 1984.

    • COCHRAN, R.K. et al. "Protothecal olecranon bursitis: treatment with intrabursal amphotericin B" Reviews of Infectious Diseases, 8 (6), Noviembre-Diciembre 1986.

    • DAWSON, D.J. et al. "Mycobacteryum asiaticum as the probable causative agent in a case of olecranon bursitis" Journal of Clinical Microbiology, 33 (4), Abril 1995.

    • EQUIPO MÉDICO DEL BANCO DE SANGRE DE LA CRUZ ROJA DE BARCELONA "Medicina y Salud" Círculo de Lectores. 1987. Barcelona.

    • FARR, R.W.; WRIGHT, R.A. "Cryptoccoccal olecranon bursitis in cirrhosis" Journal of Rheumatology, 19 (1), Enero 1992.

    • FRAGUSSI, A. et al. "Osteocondrosis en gimnastas: a propósito de dos casos de apofisitis de olécranon" Archivos de Medicina del Deporte, Pamplona, 10 (40), Octubre-Diciembre 1993.

    • FRIEDMAN, N.D.; SEXTON, D.J. "Bursitis due to Mycobacterium goodi, a recently described, rapidly growing Mycobacterium" Journal of Clinical Microbiology, 39 (1), Enero 2001.

    • GÓMEZ, N. et al. "Bursitis infecciosas: estudio de 40 casos de localización prepatelar y olecraneana" Enfermedades infecciosas y microbiología clínica, Mayo 1997, 15 (5).

    • HAAS, S.R. et al. "Cushing’s syndrome presenting as disseminated cutaneous Mycobacterium chelonae infection" Clinical Infectious Diseases, 33 (6), Septiembre 2001.

    • HALLA, J.T. "Septic olecranon bursitis caused by Neisseria sicca" Journal of Rheumatology, 17 (9), Septiembre 1990.

    • HAROLD, E. et al. "El Manual Merck de Veterinaria" Océano Grupo Editorial S.A. 2000. Barcelona.

    • HONNAS, C.M. et al. "Treatment of olecranon bursitis in horses: 10 cases (1986-1993) " Journal of the American Veterinary Medical Association, 206 (7), Abril 1995.

    • HONTORIA, L. "Manual de Lesiones Deportivas" IMD de Madrid. 1998. Madrid.

    • IACOVELLO, V.R. et al. "Protothecosis complicating prolonged endotracheal intubation: case report and literature review" Clinical Infectious Diseases, 15 (6), Diciembre 1992.

    • JAIN, V.K. et al. "Septic and aseptic olecranon bursitis in patients on maintenance hemodialysis" Clinical and Experimental Dialysis and Apheresis, 5 (4), 1981.

    • KAHL, L.E.; RODNAN, G.P. "Olecranon bursitis and bacteremia due to Serratia marcescens" Journal of Rheumatology, 11 (3), Junio 1984.

    • KERR, D.R. "Prepatellar and olecranon arthroscopic bursectomy" Clinics in Sports Medicine (Philadelphia), 12 (1), Enero 1993.

    • KWON-CHUNG, K.J. "Infection of the olecranon bursa by Anthopsis deltoidea" Journal of Clinical Microbiology, 20 (2), Agosto 1984.

    • LEACH, R.E.; WASILEWSKI, S. "Olecranon bursitis (dart throwers’ elbow). A case report illustrating overuse / abuse in the sport of darts" American Journal of Sport Medicine, 7 (5), Septiembre-Octubre 1979.

    • MALONEY, J.M. et al. "Infections caused by Mycobacterium szulgai in humans" Review of Infectious Diseases, 9 (6), Noviembre-Diciembre 1987.

    • MONTCLOS, M. et al. "Olecranon bursitis due to Prototheca wickerhamii, an algal opportunistic pathogen" European Journal of Clinical Microbiology and Infectious Diseases, 14 (6), Junio 1995.

    • NARYSHKIN, S. et al. "Prototheca zopfii isolated from a patient with olecranon bursitis" Diagnostic Microbiology and Infectious disease, 6 (2), Febrero 1987.

    • NASSIF, A. et al. "Olecranon and pretibial bursitis in atopic dermatitis: coincidence or association? " Journal of the American Academy of Dermatology, 30 (5), Mayo 1994.

    • OGILVIE, D.J.; GILBART, M. "Endoscopic bursal resection: the olecranon bursa and prepatellar bursa" Arthroscopy, 16(3), Abril 2000.

    • OLIVIERI, I. et al. "Lack of association with spondyloarthritis and HLA-B27 in Italian patients with Whipple’s disease" Journal of Rheumatology, 28 (6), Enero 2001.

    • ORNVOLD, K.; PAEPKE, J. "Aspergillus terreus as a cause of septic olecranon bursitis" American Journal of Clinic Pathology, 97 (1), Enero 1992.

    • PINCIVERO, D.M. et al. "The effects of a functional elbow brace on medial joint stability: a case study" Journal of Athletic Training (Dallas, Texas), 29 (3), Septiembre 1994.

    • QUAYLE, J.B.; ROBINSON, M.P. "A useful procedure in the treatment of chronic olecranon bursitis" Injury, 9 (4), Mayo 1978.

    • REGINATO, A.J. et al. "Arthropathy and cuataneous calcinosis in hemodialysis oxalosis" Arthritis and Rheumatism, 29 (11), Noviembre 1986.

    • SAINI, M.; CANOSO, J.J. "Traumatic olecranon bursitis. Radiologic observations" Acta Radiologica Diagnosis, 23 (3A), 1982.

    • SALINAS, I. "Apuntes de Rehabilitación y Medicina Física. F.CC.A.F. y D. 2001-02. Universidad de Granada" (sin publicar).

    • SCHWEITZER, M.; MORRISON, W.B. "Arthropathies and inflamatory conditions of the elbow" Magn. Reson. Imaging Clin. N. Am., 5 (3), Agosto 1997.

    • SENECAL, L.; LEBLANC, M. "Olecranon bursitis in chronic haemodialysis patients" Nephrology Dialysis Transplantation, 16 (9), Septiembre 2001.

    • SHELL, D. et al. "Septic olecranon bursitis: recognition and treatment" Journal of the American Board of Family Practice, 8 (3), Mayo-Junio 1995.

    • SIAM, A.R.; HAMMOUDEH, M. "Staphylococus aureus triggered reactive arthritis" Annals of the Rheumatic Diseases, 54 (2), Febrero 1995.

    • SMITH, D.L. et al. "Immunocytologic characteristics of mononuclear cell populations found in nonseptic olecranon bursitis" Jornal of Rheumatology, 21(2), Febrero 1994.

    • SMITH, D.L. et al. "Septic and nonseptic olecranon bursitis. Utility of the surface temperature probe in te early differentiation of septic and nonseptic cases" Archives of Internal Medicine, 149 (7), Julio 1989.

    • SODERQUIST, B.; HEDSTROM, S.A. "Predisposing factors, bacteriology and antibiotic therapy in 35 cases of septic bursitis" Scandinavian Journal of Infectious Diseases, 18 (4), 1986.

    • STANNARD, J.P.; BUCKNELL, A.L. "Rupture of the triceps tendon associated with steroid injections" American Journal of Sports Medicine, 21 (3), Mayo-Junio 1993.

    • STELL, I.M. "Septic and non-septic olecranon bursitis in the accident and emergency department. An approach to management" Journal of Accident and Emergency Medicine, 13 (5), Septiembre 1996.

    • STEWART, N.J. et al. "Surgical treatment of aseptic olecranon bursitis" Journal Shoulder Elbow Surg., 6 (1), Enero-Febrero 1997.

    • STRICKLAND, R.W. et al. "Hemorrhagic subcutaneous bursitis" Journal of Rheumatology, 18 (1), Enero 1991.

    • VERNON, S.E.; GOLDMAN, L.S. "Protothecosis in the southeastern United States" Southern Medical Journal, 76 (7), Julio 1983.

    • VILBAR, R.M. et al. "Treatment of dialysis elbow by simple aspiration" Journal of Dialysis, 3 (4), 1979.

    • WEINSTEIN, P.S. et al. "Long-term follow-up of corticosteroid injection for traumatic olecranon bursitis" Annals of the Rheumatics Diseases, 43 (1), Febrero 1984

    • AUTOR: Víctor Manuel Araque Menor
      victormanuelaraque@hotmail.com
      (España)
      Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte (Universidad de Granada)
      Estudiante de la Diplomatura de Turismo (Universidad de Jaén)
      Entrenador Nacional de Fisicoculturismo y Musculación
      Entrenador de Club de Atletismo

Extraído de la Web http://www.efdeportes.com

 
Deja un comentario

Publicado por en 21 noviembre, 2008 en Otros, Utilidades

 

Etiquetas: , , , , , ,

Invento Dardero de la Semana -3-

DARDO MEJORADO

Resumen: 1. DARDO MEJORADO, CARACTERIZADO POR PRESENTAR SU PUNTA CONSTITUIDA POR DOS DISCOS DE POCO GROSOR UNIDOS PERPENDICULARMENTE AL EJE DEL DARDO, DE MENOR DIAMETRO EL EXTERIOR, AL CUAL ABRAZA UN TACO DE GOMA PLASTICA TERMICA PEGAJOSA, QUE DE ESTA MANERA QUEDA UNIDA AL CUERPO DEL DARDO, APOYADA SOBRE EL DISCO INTERIOR.

Solicitante: PIERA BERMEJO, ANTONIO

Nacionalidad: ES

Provincia: BARCELONA

Fecha de Solicitud: 16/06/1995

Fecha de Publicación de la Concesión: 01/06/1996

Fecha de Concesión: 25/04/1996

Clasificación Principal: A63B65/02

 

 
Deja un comentario

Publicado por en 17 noviembre, 2008 en General, Otros, Utilidades

 

Etiquetas: , ,

Aerodinámica de la Pluma

 

Aerodinámica de la Pluma

Lanzar un dardo sin sus "alas" (la pluma) es tarea ociosa, es prácticamente imposible clavarlo en la diana. El objeto de la pluma es aumentar la fuerza de sustentación del dardo, mejorando con ello su vuelo, y estabilizar el dardo durante su trayectoria parabólica hacia la diana, mantiéndolo derecho.

La pluma afecta fundamentalmente a dos de las cuatro fuerzas que actúan sobre un dardo en vuelo: la sustentación (S) y la resistencia al avance (R). Estas dos fuerzas son proporcionales a la densidad del aire (d), al área de la pluma (A) y al cuadrado de la velocidad del dardo (V), con el coeficiente de sustentación (CS) y el de resistencia (CR), respectivamente, como constantes de proporcionalidad:

El valor de los coeficientes de sustentación y resistencia depende del ángulo de ataque del dardo, que normalmente será pequeño y positivo. La figura anterior muestra una curva aproximada para la dependencia del coeficiente de sustentación respecto del ángulo de ataque (izquierda) y respecto del coeficiente de resistencia al avance (derecha).

 

 

 

 

La fuerza de sustentación aumenta conforme crece el ángulo de ataque, hasta alcanzar un ángulo de ataque máximo a partir del cuál vuelve a decrecer. Para ángulos de ataque negativos (el dardo apuntando hacia abajo) la sustentación disminuye y puede llegar a ser nula, por lo que es muy importante que soltemos el dardo en el lanzamiento con un ángulo de ataque positivo (apuntando ligeramente hacia arriba). Por otro lado, la fuerza de resistencia al aire crece con la de sustentación pero menos rápido que ella.

De las fórmula anteriores, podemos deducir que el efecto del área de la pluma, es decir, su forma y tamaño, está directamente relacionado con la velocidad con que tiramos. Para lograr una fuerza de sustentación adecuada, una tirada de dardos lenta requiere una pluma grande, mientras que un tiro rápido puede utilizar una pluma más pequeña.

Como la fuerza de sustentación ha de compensar a la fuerza del peso, el tamaño de la pluma también está relacionado con el peso. Un dardo más pesado requiere una pluma mayor y una tirada más rápida. Ello no significa que los dardos más ligeros son mejores, ya que también se ven más afectados por pequeños errores por lo que tienen una precisión más baja.

Como dijimos en un artículo anterior, la fuerza de sustentación no se aplica directamente sobre el centro de gravedad de la pluma sino sobre el llamado centro de presiones. Los dardos se diseñan para que el centro de presiones esté detrás del centro de gravedad lo que permite que el dardo mantenga un ángulo positivo durante su vuelo.

 

 

 

 

Si cambiamos la pluma o la longitud de la varilla del dardo movemos la posición del centro de presiones, por lo que se debe evitar poner una varilla excesivamente corta, salvo en dardos muy ligeros. Por regla general, cuanto más pesado sea un dardo, más larga deberá ser la varilla, aunque tampoco debe ser demasiado larga ya que se pueden producir inestabilidades que hagan que el dardo vibre durante su vuelo.

En el tiro es muy importante el ángulo con el que el dardo se clava en la diana. Desafortunadamente, sólo se puede ver este ángulo con dardos de punta metálica, pero no con los electrónicos de punta blanda. El ángulo correcto está entre 10 y 60 grados. Si cuando tiramos tres dardos, el ángulo difiere mucho de uno a otro es que no estamos tirando adecuadamente. Generalmente, las plumas más grandes (de tamaño estándar y mayores) dan ángulos más grandes, mientras que las más pequeñas dan ángulos más pequeños. Cuanto más pesado sea el dardo más pequeño será el ángulo. También influye la velocidad de lanzamiento, a mayor velocidad menor será el ángulo.

 

 

 

 

Para afinar nuestra forma de tirar y elegir la forma más adecuada de pluma y varilla, es importante practicar con una diana de dardos metálicos, con nuestra forma y estilo de tirar, hasta conseguir que el ángulo del dardo en la diana sea el mismo para los tres dardos. Además, podemos estudiar variaciones en la longitud de la varilla, el tipo de pluma hasta que consigamos los mejores resultados.

La pluma también se encarga de estabilizar el dardo durante su vuelo, evitando que vibre, que rote y que se desvíe del plano en el que realizamos el tiro. Dedicaremos nuestro próximo artículo al estudio de la estabilidad del dardo. Sin embargo, es importante notar que el ángulo de la cruz de la pluma debe ser de noventa grados para un vuelo correcto. Si no es así, como es habitual al estrenar una nueva pluma, debemos abrir la pluma manualmente, como se observa en la siguiente figura.

 

 

 

 

Se pueden usar protectores de la pluma, pequeñas piezas metálicas que se colocan en la parte anterior de la pluma para protegerlas de los otros dardos y abrirla adecuadamente. Sin embargo, su gran problema es que se pierden fácilmente y son casi imposibles de encontrar en el suelo si se caen.

En cuanto a los aros de sujección de la pluma, hay controversia respecto de su uso. Por un lado aumentan ligeramente el peso del dardo. Por otro, fijan la pluma demasiado fuerte en el dardo, con lo que en agrupamientos cercanos de los dardos (necesarios para alcanza el tope de 180 puntos), es posible que un nuevo dardo vea obstruida su trayectoria y sea desviado por los ya clavados en la diana. Cuando las plumas están fuertemente sujetas a la barra, los desvíos son más comunes. Si la pluma está más suelta, en muchos casos saltará y evitará en gran parte el efecto del desvío.

En resumen, es imposible recomendar la forma y tamaño correcto o mejor para la pluma. Todo depende muchísimo de nuestra manera de tirar.

Francisco R. Villatoro

Profesor de la Universidad de Málaga

Extraído de la Web http://www.lcc.uma.es

 
Deja un comentario

Publicado por en 11 noviembre, 2008 en General, Otros

 

Etiquetas: , , , ,

El Orden de los Números


A petición popular colocamos este interesantisimo Artículo que nos desvela el Orden de los Número de nuestras Dianas. Ahí queda eso. Aunque el Artículo concretamente está extraído de la Web http://www.taringa.net bien es cierto que hemos encontrado la misma Información en muchas otras Webs que hemos consultado.

¿Por qué los números de la diana están colocados en ese orden?

Ésta es probablemente la pregunta mas frecuente que se hace un jugador de dardos en la actualidad. ¿Quién era la persona que consiguió estructurar de tal manera los números para evitar la puntuación fruto del azar en la mayor medida posible? El hombre que se acredita la invención del actual sistema de puntuación en las dianas es BRIAN GAMLIN.

Gamlin era carpintero en el condado de Lancashire, Inglaterra y la primera idea acerca de esto surge por el año 1896,cuando tenía la edad de 44 años. Él murió en 1903 antes de que él pudiese patentar la idea. Fueron días en los que proliferaron las dianas de madera de Olmo o Álamo. Esta industria tiene su origen en el norte de Inglaterra, y fue un pasatiempo con gran expansión a partir de los años veinte hacia adelante. La razón de producir dianas en el país, era venderlas a personas de las zonas próximas, lo cual ayudaban al sustento de las distintas familias que a ello se dedicaban, puesto que todo se hacía de una manera artesanal y los principales clientes eran los dueños de las distintas tabernas.

La enumeración de una diana estándar se diseña a fin de reducir la incidencia de los tiros afortunados y reducir la posibilidad al máximo de que un jugador con menor puntería pueda obtener mayor puntuación que otro con mejor puntería. La colocación de números pequeños al lado de los números grandes, por ejemplo 1 y 5 al lado de 20, 3 y 2 al lado de 17, 4 y 1 al lado de 18, castigan la poca puntería. Así, si tiras para la zona del 20, la penalización para la poca puntería es conseguir 5 o 1 puntos por cada dardo. Hay 2.432.902.008.176.640.000 de diversas combinaciones posibles de los 20 segmentos en una diana estándar así que es sorprendente la precisión con la que Gamlin dispuso los números en la diana ,casi de manera perfecta.

El propio Gamlin es un enigma. A pesar de buscar mucha gente información acerca de el nadie pudo encontrar información acerca de su muerte en 1903.

 

La enumeración de una diana estándar se diseña a fin de reducir la incidencia de los tiros afortunados y reducir la posibilidad al máximo de que un jugador con menor puntería pueda obtener mayor puntuación que otro con mejor puntería. La colocación de números pequeños al lado de los números grandes , por ejemplo 1 y 5 al lado de 20, 3 y 2 al lado de 17, 4 y 1 al lado de 18, castigan la poca puntería. Así, si tiras para la zona del 20, la penalización para la poca puntería es conseguir 5 o 1 puntos por cada dardo.

Con esta explicación ya no podremos decir que si algún amigo nos gana es que tiene mucha suerte, o nosotros muy mala. Será siempre cosa de tener buena puntería.

De la Web http://www.singenio.com hemos encontrado alguna cosica más que aquí os dejo

Esta es probablemente la pregunta más frecuente sobre los orígenes del juego moderno de dardos. ¿Quién fue la persona que estructuró la disposición de los números de manera tan frustrante?

El hombre al que se le atribuye la "invención" de la secuencia numérica de la diana, es BRIAN GAMLIN. Gamlin era un carpintero de Bury -Condado de Lancashire, Inglaterra- que ideó esta exasperante secuencia en 1896, a la edad de 44. Murió en 1903 antes de que pudiera patentar la idea.

En aquellos tiempos, muchos trabajadores -y en particular aquellos con habilidades de carpintería- fabricaban tableros de dardos de madera de olmo o de álamo como actividad complementaria. Esta industria artesanal, fue más tarde extendiéndose por todo el Norte de Inglaterra, el centro y el sureste del país, ya que la popularidad de los dardos creció enormemente a partir de mediados los años 20. La razón para producir tableros en casa, o más bien en el cobertizo del jardín, fue la de poder atender la demanda de las juntas locales de pubs y con eso se complementaban los ingresos familiares. Sin embargo, la mayoría de las veces, estos ingresos nunca llegaban a casa. Los tableros se intercambiaban por crédito en el pub local o directamente se gastaba sobre la barra.

La numeración estándar de una diana, está diseñada para reducir la incidencia de la suerte en los lanzamientos y, por tanto, el factor azar en este juego. Los números están colocados así para premiar la precisión. Eso es todo. Sencillo y simple. La colocación de números pequeños a uno y otro lado de un gran número, por ejemplo, 1 y 5 a cada lado de 20, 3 y 2 a cada lado de 17, 4 y 1 de cada lado de 18,… castiga la imprecisión. Por lo tanto, si usted tira al segmento 20, la penalización por la falta de precisión o de concentración, es aterrizar en un 1 o en un 5.

Existen 2.432.902.008.176.640.000 formas posibles de colocar los 20 segmentos de una diana, de manera que es quizás un poco sorprendente, que la disposición de los números que hizo Gamlin, resulte casi perfecta.

Gamlin en sí mismo es un enigma. Al igual que la pérdida de expedientes judiciales en el caso de William ‘Bigfoot’ Annakin, hay una parte vital de información que falta en la historia de Gamlin. A pesar de la más completa búsqueda en los registros, no se han podido encontrar datos sobre la muerte de Gamlin en 1903. Incluso buscando tres años antes y tres años después, tanto en los condados de Lancashire como en el de Suffolk, no aparece nadie con ese nombre que muriera en esas fechas. Sin embargo, la respuesta puede estar en que Galim se mudaba con mucha frecuencia.

El Daily Mirror en 1992 se formuló la pregunta "¿Quién decidió que los números en una diana estuvieran tan desordenadas y por qué?" La respuesta decía:

"Brian Gamlin de Bury, Lancs, presentó el odioso sistema de numeración, en 1896 en nuestras ferias, con el reclamo ‘No se requiere destreza’. Sin embargo, los borrachos no tenían ninguna oportunidad. De hecho, el juego de dardos ‘el reloj’ (en el que los jugadores han de ir acertando con los dardos en orden numérico) se convirtió en un gran éxito como prueba de sobriedad."

Así que esta es la razón por la que no puede acreditarse su muerte. Si Gamlin era un feriante, seguro que estaría en ruta fuera de su domicilio, durante al menos seis meses al año. Tiene mucho sentido que la idea de la disposición actual de los números, haya venido de la la comunidad feriante. Ellos fueron los promotores de la importación de tantos ‘dardos franceses’ como hay y que a lo largo de los años se conocieran como ‘dardos de feria’. Los dardos han sido una característica atracción ferial desde mediados del siglo XIX en adelante, por lo que ¿quién mejor que un feriante -siempre buscando nuevas maneras de atraer a jugadores- para llegar a esta enrevesada disposición de los números?

 

Nota: Para los nuevos en el juego de dardos, se recomienda la parte izquierda de la diana, ya que hay proporcionalmente más números altos agrupados, esto es: 16, 8, 11, 14, 9 y 12. No se pueden garantizar grandes resultados con esta táctica, pero al menos usted nunca puntuará 5 o 1 (¡por lo menos esa es la teoría!). Este lado de la diana es conocido como el ‘el lado del hombre casado’ porque los hombres casados ¡juegan siempre sobre seguro!

 

Traducido por S*Ingenio de la web de Patrick Chaplin

 
Deja un comentario

Publicado por en 10 noviembre, 2008 en General, Otros, Utilidades

 

Etiquetas: , , , , ,

Utilidades Darderas -1-

Damos comienzo con este Artículo a una serie indefinida de Utilidades para el Mundo de los Dardos. No damos plazo de publicación pero aseguramos que esta será la primera pero no será la última. Esperamos sean de vuestro agrado

 

DARDOS BRILLANTES

Hola a todos os voy a explicar el método que yo utilizo para dejar los dardos brillantes.

El método no es corrosivo ni daña el metal ni el Tungsten.

Material necesario

1 cepillo de dientes (fácil de encontrar)
2 un vaso con agua y jabón (yo utilizo el de fregar platos por ser más concentrado).
3 un trapo o papel de cocina (yo utilizo el último).
4 un limpia metales. De los que he probado el más efectivo es Sidol Aladdin (ver figura 1 y 2)

Figura 1

 

 


 Figura 2

 

De venta en cualquier tienda de material para limpiar.

 

Lo primero que haremos es limpiar con agua, jabón y el cepillo el dardo hasta que quitemos todo la suciedad y grasa que podamos encontrar.

Lo secamos bien.

 

Una vez bien limpio cogeremos un trozo de Sidol Aladdin (ver figura 3)

Figura 3

 

Al ser como un paño solo tendremos que frotar con él fuertemente.

Veremos que suelta como un pequeño líquido el cual es el que irá limpiando y dando brillo en cuanto lo empecemos a secar con un trapo.

Este proceso de abrillantado lo realizo por lo menos 3 veces.

Una vez hayamos terminado con ello lo volvemos a enjuagar con agua, jabón y el cepillo, lo secamos y como nuevo.

Os pongo una imagen de tres dardos el del centro es el que he limpiado.
Puedo aseguraros que la foto no se aprecia igual que en la realidad.

 

Nota:

Es el método de entre todos los que he utilizado, que mejor me ha dejado los dardos.
No he probado con dardos con colores pero pienso que no pasaría nada.

Extraído de la Web http://www.clubdedardoselduende.com

 
Deja un comentario

Publicado por en 10 noviembre, 2008 en General, Utilidades

 

Etiquetas: , , , ,

Dardos de Moda en Japon


Ayer lunes día 21 de enero del 2008 nuestro compañero de dardos Jairo nos enseño la última adquisición de dardos que le había regalado  Paul Lin en uno de sus viajes.

Muchos de vosotros conoceréis la marca Datadart  que sacó al mercado los M3 cuya peculiaridad es que son dardos que la rosca es a la inversa, al contrario de lo que nos tienen habituados el resto de fabricantes de dardos.




 

Con esto lo que se consigue son dardos más finos de lo normal.

Bueno pues el mercado Japonés arranca con un montón de novedades, entre ellas la marca de dardos DMC que comercializa los dardos del jugador Paul Lin.

Viene a ser un híbrido entre los dardos de toda la vida y un dardo de M3




dado que la punta es macho y la parte de la caña es hembra.


 

El modelo de Paul Lin sale a la venta al público en 16.000 Yen que al cambio en euros son 115,20 €


_

 

Si quieres mas información puedes ver todos los modelos y precios en la Web oficial de DMC en http://www.dmc-japan.co.jp

Además de esos modelos de dardos están sacando al mercado muchas cañas, plumas, etc… bastante originales.



_

 

Creo que el mercado Japonés empieza a dar sus primeros pasos y como siempre arrasando el mercado.

Extraído de la Web

 
Deja un comentario

Publicado por en 10 noviembre, 2008 en General, Otros

 

Etiquetas: , ,